Mirando al cielo entre miles de estrellas
Te ví.
Parecías distinta y mis ojos obnubilados se quedaron prendados al seguir contemplando esa bella luz que irradiabas con fuerza y plenitud.
Había días que no llegaba a verla porque se apagaba sin avisar y... ¡qué ingrata la vida cuando da sin dar!.
Una noche que jugaba al esconder
Me senté y observé,
La llamé e incluso rogué.
La estrella sin fuerzas hizo ráfagas de emergencia...
No la ví,
No entendí,
Me dormí,
Quedé tan fría como gotas de rocío,
Y esa bella estrella entre miles dejo de brillar, y yo rendida volví a soñar,
Porque en el cielo siempre habrá otras estrellas que te quieran irradiar.
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